
Este
libro me lo compré porque me gustó la portada, el título y al ver el argumento
pensé que podía ser una lectura muy original y ¡acerté!
La
hermana de Cristina se casa en unos meses y ella no sabe aún que ponerse. Con
sus ciento y pico de kilos y su poca autoestima esto le supone un grave
problema. Su hermana le dice que haga dieta y salga a andar que seguro que
consigue perder unos kilos antes de la boda. Si bien este proceso no es fácil y
conlleva demasiados problemas, tendrá la ayuda de Sergio, un chico al que le
encanta el deporte y la vida sana.
Personajes
maravillosos, absolutamente diferentes a los que estoy acostumbrada a leer.
Escenas reales como la vida misma. Comportamientos que incluso yo he tenido.
Diálogos muy divertidos y con mucha emoción. Es decir, una auténtica delicia.
Me
ha gustado mucho porque no es la típica comedia romántica. Va sobre miedos,
problemas de autoestima y sentimientos que todos tenemos acerca de nosotros
mismos. ¿Quién no tiene algún complejo? Pues aquí lo que cuenta es que es
importante quererse a uno mismo, aceptar las limitaciones y a superarse
siempre.
Y es
importante también ver cómo comportamientos que parecen inocentes pueden hacer
daño a los demás, aunque no sea la intención. Debemos respetar y cuidar de los
otros, sin juzgarlos por el aspecto físico.
Es
una historia de superación, de lucha, de no venirse abajo y seguir
intentándolo. Ha sido muy motivadora y creo que se puede extrapolar a cualquier
ámbito de la vida: ¡ya está bien de quejarse! Lo que hay es que buscar la
solución a los problemas y tener la ambición de cambiar.
Otra
autora que pasa a mi lista de las que ha
“Quien quiere hacer algo
encuentra un medio; quien no quiere hacer nada encuentra una excusa”